::: Martes 20 de Noviembre de 2018 :::

SALUD E INTERACCIÓN SOCIO-COMUNITARIA - ISISC

 

Ciencias y servicios de la salud, ciencias de la salud y el ambiente, género, psicología, problemas sociales, dinámica social, problemas emergentes, ciclos vitales, exclusión social.

 

Directora: Lic. Alejandra Azpiroz

 

 

*** *** ***

Documento Técnico - Profesional "Sobre el aborto: el lugar del deseo en la Constitución Subjetiva"

El siguiente es un documento técnico - profesional escrito por la Lic. María Belén Romero y la Lic. Alejandra Azpiroz (Directora del Instituto Salud e Interacción Socio-Comunitaria - ISISC), que se denomina: "Sobre el Aborto: El Lugar del Deseo en la Constitución Subjetiva"

 

 

 

Cátedras Psicología Evolutiva I y II.

UNPA -UACO

LIC. AZPIROZ ALEJANDRA- LIC ROMERO BELEN

 

Bien sabemos por nuestra práctica clínica, con sobrados casos que recibimos a diario que forman parte de nuestra praxis, sobre la cuestión de la libidinización en los procesos de subjetivación de un niño. El reconocimiento de lugar del Deseo en la maternidad nos parece crucial como aporte al debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

El deseo de un hijo, como el lugar que ocupa en la economía libidinal de la mujer, por lo cual, un hijo puede nacer y ser abortado en el simbolismo, si no es deseado por el otro que debe sostenerlo y quererlo, para que pueda constituirse como sujeto. 

La madre y el niño, no están necesariamente allí donde hay una gestación en curso, sino que pueden -y es deseable que así sea-  preceder, en tanto representaciones de deseo, y fantasías  al hecho biológico en sí. Es su deseo sobre su cuerpo el que sostiene a esa vida por nacer y, sobre todo, o por más tiempo al menos, ya nacida.

La maternidad debe ser voluntaria, deseada, proyectada: cuando una mujer no construye su embarazo como un hijo en su subjetividad, es una maternidad forzada y es una obligación legal. Por el contrario, las representaciones maternas anticipan, y crean, un niño allí donde todavía no lo hay, y son las que más adelante dan la posibilidad del acto de “ahijamiento” Tenemos la contraprueba cuando consideramos casos en los que la patología denuncia el fracaso de esta anticipación. El ser a venir, además, consiente luego en alojarse en ese sitio simbólico que lo antecede, en ese lugar se condensan los linajes , las historias familiares, la cultura, el lenguaje, etc. Nuestro punto de vista sobre la despenalización del aborto apunta no sólo a los casos en los que para la ley es claro que no debe ser punible -embarazo producto de violación, peligro de vida para la mujer, etc - aunque no implica suponer que el aborto sea un hecho simple o sin consecuencias para la mujer. 

Ahora bien, el deseo de una mujer no tiene por qué coincidir necesariamente con el deseo de ser madre. Pero es su deseo inconsciente el que permite que se acoja en su vientre a ese apéndice que crece. Para que esa mujer pueda hacerlo, se vuelve necesario que transite por diferentes zonas de su constitución psíquica: su posición subjetiva frente a la feminidad, la función materna y su vínculo con su propia madre, su deseo de ser madre. 

El aborto que una mujer decide, considerado desde el Psicoanálisis, podría pensarse como una respuesta posible, y no punible, por afectar casos en que –por diferentes circunstancias- no se puede constituir ni una madre ni un niño/hijo, casos en los que el dato biológico del embarazo no coincide con las condiciones subjetivas que le otorgarían la dignidad de lo humano. 

El deseo de la madre es el que hace vivir a eso que está por nacer, incluso bastante más allá de su nacimiento. De hecho, lo que los psicoanalistas conocen como el Estadio del Espejo, momento en que por la identificación especular a un otro el bebé humano empieza a organizar su Yo, accediendo justamente a la subjetivación, puede no ocurrir hasta los 18 meses. Es decir que ese cuerpo del bebé es aún del cuerpo de la madre el tiempo cronológico equivalente hasta a dos embarazos luego de nacido. 

Nadie está a favor del aborto, hay que prevenir –porque se puede prevenir– para que no se llegue a esa instancia. La consigna ¨aborto legal para no morir¨ es tan solo el final de un largo lema que comienza mucho antes. ¨Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar¨, se reclama primero. Y se reclama primero, para que también primero operen esos cambios.

El aborto debería despenalizarse, y esto no quiere decir estar a favor de él, Debería ser un derecho por las consecuencias del aborto clandestino, conocidas por todos. Que sea ilegal no impide que se practique. Que sea legal no implica que se expanda su práctica todas las mujeres embarazadas. Ninguna mujer va a sentirse más motivada a abortar por la existencia de una ley como esta. Cualquier mujer conoce la decisión profundamente comprometida que implica. Esto es un paso a favor de la equidad, a la igualdad de oportunidades, pero mejor aún a mejorar la salud psicofísica de millones de mujeres. 





banner 1 maestrias y postgrados  banner 3 insc doc

banner 7 face  banner 4 tarjeta

  banner 6 obra social banner 7 youtube

 banner 2 insc

 

 



Calendario